Piel sensible. Tratamiento y kossméticos recomendados

may 23, 2022

Cada vez crece más el número de personas con piel sensible, y es que, factores a los que estamos tan expuestos en el día a día como la contaminación o el estrés, pueden llegar a sensibilizar nuestra piel.

Por eso, y entre otras razones, decidimos que todos los productos disponibles en KOSS serían aptos para pieles sensibles. Así que, si estabas buscando comprender tu piel sensible y encontrar el tratamiento perfecto para ella, ¡estás en el lugar correcto!

Lo más importante

· La sensibilidad es una condición que pueden sufrir todo tipo de pieles, desde pieles secas a grasas, aunque habitualmente está muy ligada a otras enfermedades de la piel como dermatitis. 

· Existen diferentes factores que pueden provocarnos una piel sensible o reactiva, así que debemos conocerlos para evitarlos en la medida de lo posible y saber contrarrestarlos. 

· A la hora de tratar una piel intolerante o sensible, debemos tener en cuenta unos pasos clave en nuestra rutina y elegir cuidadosamente qué tipo de productos utilizamos para no provocar irritaciones innecesarias en nuestra piel. 

Los mejores kossméticos para piel sensible: nuestra selección

Si tienes la piel sensible es probable que te resulte difícil encontrar productos adecuados a tu piel, que no te irriten y que te ayuden no sólo a calmarla, sino que le aporten un extra de hidratación y tratamiento. Por eso, hemos hecho este ránking con algunos de nuestros cosméticos favoritos para pieles reactivas, ¡apúntalos bien!

Desmaquillante específico piel sensible.

Al final del artículo te contamos cómo preferimos nosotras desmaquillar la piel sensible, y te adelantamos desde ya que es con un aceite desmaquillante, éste en concreto.

Pore cleansing oil PHA Hanskin

Pore Cleansing Oil PHA de Hanskin es el aceite limpiador y desmaquillante ideal para pieles sensibles. Su combinación de aceites y polihidroxiácidos respeta el equilibrio de la piel, eliminando cualquier resto de suciedad (maquillaje, polución, SPF) y limpia en profundidad gracias a su ácido maltobiónico, un ácido apto para pieles sensibles que exfolia ligeramente la piel. Además, gracias a los aceites, aporta nutrientes a la piel para que se mantenga sana y fuerte. 

El mejor exfoliante para piel sensible.

Si quieres exfoliar tu piel sensible pero no te atreves a incluir ácidos en tu rutina o simplemente prefieres una exfoliación manual en lugar de química, ¡no puedes perderte este exfoliante!

Pongdang deep soft peeling gel

Pongdang Deep Soft Peeling Gel es un peeling que combina los efectos de la exfoliación química con una suave exfoliación física en formato gommage, dejando la piel limpia, suave y preparada para el resto de la rutina. Formulado con celulosa natural, elimina las células muertas, sebo y suciedad sin irritar la piel sensible, ya que la celulosa es el sustituto natural a los exfoliantes tradicionales con gránulos de plástico (más agresivos para la piel y el medioambiente). Además, está enriquecido con hierbas calmantes, y formulado con un pH similar a la piel, por lo que exfolia sin dañar la barrera cutánea.

El sérum perfecto para piel sensible.

Cuando buscamos un sérum, suele ser porque queremos un tratamiento específico, antiedad o añadir nutrición a nuestra rutina, por ejemplo. Sin embargo, si tenemos la piel sensible, deberíamos fijarnos también en que esté formulado con pocos ingredientes o que sean lo más naturales posibles, para prevenir posibles irritaciones. 

Centella asiatica + peptide serum TOUN28

Por eso, Centella Asiatica + Peptide Serum de TOUN28 es perfecto en estos casos, ya que proporciona el mejor tratamiento antiedad a la vez que calma la piel, ¡y además está formulado con ingredientes naturales y veganos! Desinflama la piel irritada, hidrata en profundidad y combate los signos de la edad gracias a los péptidos, luchando contra las arrugas y aportando elasticidad y firmeza a la piel.

El mejor aceite hidratante para piel sensible.

Si eres fan de los aceites para hidratar la piel, quizá te resulte complicado encontrar uno que no contenga aceites minerales que puedan causar alergias o irritaciones, ¡pero hasta para esto tenemos la solución!

Huxley Oil: Light and more

Huxley Oil: Light And More es un aceite nutritivo y antioxidante para nutrir la piel sensible que necesita protección contra factores ambientales como los radicales libres y la contaminación. Formulado con aceite de higo chumbo, escualeno y aceite de jojoba, repara la barrera de la piel, mejorando su tono y textura.

Lo que debes saber sobre la piel sensible. Guía completa.

¿Qué es la piel sensible? 

La piel sensible no es un tipo, sino una condición de la piel. Esto quiere decir que independientemente de que tengamos la piel seca o grasa, podemos sufrir sensibilidad o tener una piel reactiva. 

La piel sensible es una piel que reacciona frente a los estímulos de manera distinta a una piel normal, es decir, es una piel hiperreactiva que se enrojece, se siente tirante e incómoda y suele tener baja tolerancia a ciertos cosméticos. 

Es más, las pieles sensibles suelen experimentar cosquilleos, quemazón, picor e incluso hormigueos, habitualmente de manera intermitente.

Características de la piel sensible

Las pieles sensibles se caracterizan principalmente por una hipersensibilidad que hace que la barrera cutánea no presente tanta tolerancia ante ciertos factores que una piel normal toleraría fácilmente. 

La barrera de la piel en pieles sensibles está dañada, siendo más débil y permeable que en condiciones normales. Esto hace que agentes externos potencialmente irritantes penetren con mayor facilidad, además de producir una mayor pérdida de agua por evaporación, provocando que sean pieles más propensas a la deshidratación y la sequedad. Por eso, es muy habitual que las pieles reactivas o intolerantes sean además pieles secas. 

Esta barrera cutánea debilitada, nos deja más expuestos a factores como rayos UV, contaminantes y productos químicos, causando los síntomas típicos de una piel sensible: Escamas, enrojecimiento, hinchazón, erupciones, descamación y aspereza; que además pueden acompañarse de sensaciones de picor, tirantez y pinchazos.

La piel sensible también se caracteriza por una mayor producción de radicales libres, lo que conlleva una secreción más elevada de lo normal de citoquinas, unas moléculas proinflamatorias que provocan esa reacción e intolerancia de la piel. 

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 Qué causa la piel sensible

La piel sensible aparece en reacción a diferentes estímulos, y los principales causantes de esta reacción en la piel pueden ser tanto factores externos como internos. Entre los factores externos o exógenos, encontramos:

Factores físicos o ambientales

Cambios bruscos de temperatura, calor/frío excesivos, radiación UV, contaminación, viento…

Factores químicos

Exfoliantes químicos, cosméticos inadecuados, jabones de alto pH, agua del mar, cloro de piscinas…

Factores de modo de vida

Alimentos muy condimentados, alcohol, estrés, falta de sueño… 

Factores hormonales

Ciclo menstrual, menopausia, embarazo…

Sin embargo, como propios de la persona, también hay ciertos factores internos que pueden causar una piel sensible, como por ejemplo:

Fototipo de la piel

Los fototipos I y II corresponden a pieles blancas y finas, que se enrojecen fácilmente y son propensas presentar sensibilidad

Patologías cutáneas

Como dermatitis atópica o seborreica, acné, rosácea…

Factores emocionales

Ansiedad o depresión

Cuántos tipos de piel sensible hay

Antes de nada, debemos diferenciar entre piel sensible y piel sensibilizada. 

La piel sensible es una piel alterada que se enrojece fácilmente y presenta irritaciones y picores.  Su barrera cutánea está dañada y es muy frágil ante agresiones externas como la contaminación, los cambios bruscos de temperatura, el cansancio, u otros factores emocionales como el estrés o la ansiedad. 

Pero también puede ser que la piel esté sensibilizada. Esto quiere decir que en condiciones normales no tiene problemas dermatológicos, sino que se asocia a ciertos estímulos o intolerancias a productos de higiene de uso diario que les producen alergias (siendo las alergias las responsables de la aparición del eczcema). Se trata de casos más puntuales en el tiempo.

Como ya comentamos, la piel sensible es una condición que pueden sufrir todo tipo de pieles, por lo que podemos diferenciar distintos tipos de piel sensible. En líneas generales, podemos clasificar las pieles intolerantes en:

- Piel sensible y deshidratada. Nuestra piel puede presentar estas dos condiciones, que se caracterizan por una gran tirantez e incomodidad.

- Piel sensible seca (o muy seca). Las pieles secas tienen una falta de lípidos, encargados de proteger la barrera cutánea, por lo que son más propensas a tener la barrera debilitada. Por tanto, es fácil que además de pequeñas arrugas o escamas de sequedad, presenten otros síntomas de sensibilidad. 

- Piel sensible mixta o grasa. Al igual que las pieles mixtas y grasas, presenta brillos en la zona T (frente, nariz y mentón), pero los pómulos suelen irritarse con facilidad. 

- Piel sensible al entorno o sensibilizada. Es una piel a la que le afectan muchos factores, cualquiera la vuelve frágil y reacciona ante las agresiones más mínimas. 

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Pasos para el cuidado de la piel sensible

La piel reactiva o intolerante requiere de un tratamiento pensado especialmente para pieles sensibles, pero antes de crear una rutina facial específica, hay algunas cosas que debemos tener en cuenta:

- Elegir cosméticos suaves y respetuosos con la piel. Hipoalergénicos, no comedogénicos o con pH neutro para la piel, reduciendo así el riesgo de intolerancia para nuestra piel. 

- Proteger e hidratar nuestra piel con productos con pocos ingredientes y a ser posible sin parabenos ni alcohol, para evitar alergias e irritaciones. 

- Evitar largas exposiciones solares y utilizar siempre protección solar (SPF 50). 

- Centrar nuestra rutina facial en reforzar la función barrera de la piel y calmar posibles irritaciones o rojeces. 

- Realizar rutinas cortas, evitando saturar la piel con demasiados productos en una misma rutina y reduciendo así las posibilidades de irritaciones o alergias. 

Teniendo esto en cuenta, los pasos fundamentales en una rutina facial para piel sensible serían: limpieza, tónico/esencia, crema hidratante y protector solar en el caso de las rutinas de mañana; y doble limpieza, tónico/esencia y crema o mascarilla nocturna si se trata de una rutina de noche.  Es decir, en ambos casos con 4 productos sería suficiente. Eso sí, recuerda elegir productos suaves, calmantes y nutritivos que te ayuden a proteger y reforzar la barrera cutánea.

Acné y piel sensible

Aunque pueda parecer contradictorio, hay muchas ocasiones en las que la piel sensible va acompañada de acné. Esto se debe principalmente a que la función barrera de una piel reactiva está dañada, permitiendo la entrada de agentes patógenos y bacterias causantes del acné.

El problema está en cómo tratar la piel teniendo dos problemáticas tan distintas, ya que los tratamientos habituales para el acné suelen ser más agresivos con la piel y pueden dañar la barrera cutánea.

Por eso, en estos casos, lo mejor es enfocar nuestra rutina en nutrir y reforzar la barrera cutánea y utilizar algún producto para aplicar de manera localizada en las zonas afectadas por el acné. De esta forma podremos controlar el acné sin que repercuta negativamente en el resto de la piel, evitando irritaciones y manteniendo el rostro sano. 

Cómo hidratar la piel sensible

Ya hemos comentado que lo que caracteriza a las pieles sensibles es lo debilitada que tienen la barrera cutánea, por eso, a la hora de hidratar una piel reactiva, debemos poner nuestro foco en elegir cosméticos nutritivos que favorezcan la microbiota de nuestra piel. 

Además, en pieles tan intolerantes, menos es más, así que priorizaremos el uso de cosméticos dos en uno (tónico+esencia, por ejemplo) o altamente hidratantes para conseguir esa hidratación usando el mínimo de productos, reduciendo así el riesgo de alergias. Elegir productos para todos los pasos de la rutina, desde la limpieza hasta el protector solar, que sean hidratantes y calmantes nos ayudará a mantener la piel bien hidratada y sin exponerla a posibles irritaciones. 

Otra cosa a tener en cuenta son los ingredientes, ya que es fundamental que sean suaves y no alteren nuestra piel. Algunos ingredientes aptos que podemos utilizar para hidratar la piel sensible serían el ácido hialurónico, ceramidas, centella asiática, etc.

Cómo desmaquillar la piel sensible

Lo más importante a la hora de desmaquillar una piel sensible es no frotar ni restregar la piel, ya que si de por sí se irrita con facilidad, con un movimiento mecánico fuerte, con más razón. Para evitar frotar mucho, especialmente en zonas tan delicadas como los ojos, es fundamental utilizar productos que disuelvan rápidamente el maquillaje. 

Además, solemos recomendar utilizar aceites o bálsamos limpiadores por encima de toallitas desmaquillantes o aguas micelares, ya que estas últimas van siempre acompañadas del uso de algún tipo de algodón para hacer fricción a su vez (al margen de que son mucho menos sostenibles). Sin embargo, si utilizamos un aceite o bálsamo desmaquillante, simplemente tendremos que dejarlo actuar unos segundos y masajear suavemente con las manos antes de aclarar la piel con agua tibia. De esta forma la piel sufre mucho menos, y es tan fácil como encontrar un limpiador en aceite apto para pieles sensibles (es decir, que no contenga ingredientes astringentes o agresivos para la piel). 

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¿Qué debes evitar si tienes la piel sensible?

Existen ciertos factores causantes de la piel sensible que no podemos evitar, como nuestro fototipo o patologías cutáneas previas, pero sí hay otros factores que pueden agravar la piel reactiva o intolerante y que está en nuestras manos evitar.

Por tanto, las pieles sensibles deben evitar en la medida de lo posible cambios bruscos de temperatura (calefacciones o aires acondicionados muy altos), la exposición solar prolongada o utilizar cosméticos pensados para otro tipo de pieles que puedan resultar agresivos, por ejemplo. 

Resumen

Si tu piel reacciona frente a los estímulos enrojeciéndose o se siente tirante e incómoda y no tolera demasiado bien ciertos cosméticos; es muy probable que sufras de piel sensible o reactiva. 

En casos de pieles intolerantes, se recomienda realizar rutinas cortas y específicas para pieles sensibles, con cosméticos suaves, calmantes y enfocados en proteger la función barrera de la piel, ¡y no salir nunca de casa sin protección solar!

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